viernes, 2 de julio de 2010

Y, ¿CUANDO VENGAN A POR TÍ? (Martin Niemöller)

Creo que en este momento viene al pelo recordar que antes que nosotros y nosotras, otros se dieron cuenta, a toro pasado, que la insolidaridad, lejos de dejarte en paz, termina retornando como un boomerang. Creo que en este momento en el que unos echan leña al fuego definiendo a los trabajadores públicos como casta despreciable, -que mejor si no les rebajasen el sueldo sino que desapareciesen-, que los incomodados por la huelga del metro de Madrid, hacen coro diciendo que no hay derecho, que nuestro querido amigo Montoro (PP) dice que las huelgas generales habría que prohibirlas, ahora que vamos viendo que esto no es el final sino el comienzo del hilo de una madeja, ahora, deberíamos recordar.
Eso de “conmigo no va“, “que le vamos a hacer“, “si es un decreto no lo podemos cambiar“, “la huelga sólo sirve para que nos descuenten sueldo a fin de mes“, todo esto vale mientras no me toquen demasiado mi bienestar, pero ¿cuando te lo toquen? ¿cuando toquen tu sanidad? ¿el colegio público de tus hijos? ¿ tu coche, tu casa, tus vacaciones,...? ¿cuando toquen a tus padres pensionistas? ¿a tus amigos? ¿a tu familia?

Te dejo las palabras de Martin Niemöller (por si te sugieren algo) que participó de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) al mando de un submarino. Entre 1919 y 1923 estudia Teología en Münster, y apoya la política anticomunista, antisemita y alemán nacionalista de Adolf Hitler. En 1933 Hitler intenta desarrollar una política totalitaria de homogenización, haciendo que sean excluidos de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos. Martin Niemöller se manifiesta en contra de esta política, formando junto a Dietrich Bonhoeffer, la Iglesia Confesante (Bekennende Kirche). En 1937 es arrestado y encarcelado por siete meses y tras cumplir la condena, es apresado por la Gestapo y enviado a los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau hasta 1945. Tras su liberación, Martin Niemöller se unió a diferentes movimientos pacifistas.

En enero de 1946,una vez más, Niemöller subió al púlpito:
"Sí, Hitler atacó a los comunistas, pero ¿no eran ateos y revolucionarios?
Y sí, aniquiló a los incapacitados y los enfermos, pero ¿no eran una carga para la sociedad?
Y claro, agarrar a los judíos era deplorable, pero ¿los judíos no son cristianos, verdad?
Y lo de los países ocupados era una lástima, pero por lo menos eso no ocurrió en Alemania ¿no es cierto?
Ninguna excusa justificaba todo eso – reiteró
Dijo – No podemos negar [la necesidad de expiación] con la excusa de que “me habrían matado si hiciera algo”.
Preferíamos mantener silencio. Está absolutamente claro que no somos inocentes y me pregunto una y otra vez: ¿qué habría pasado si en el año 1933 ó 1934, 14.000 pastores protestantes y todas las comunidades protestantes de Alemania hubieran defendido la verdad hasta la muerte? Si hubiéramos dicho: “No es correcto que Hermann Göring simplemente meta en campos de concentración a 100.000 comunistas para que mueran”. Puedo imaginar que tal vez 30.000 ó 40.000 cristianos protestantes habrían muerto, pero también puedo imaginar que habríamos salvado a 30 ó 40 millones de personas, porque eso es lo que [el silencio] nos costó.
Con la sabiduría que da la experiencia y ante la tarea de lograr que sus paisanos se hicieran responsables, Niemöller habló con dureza.

1 comentario:

mariaje15 dijo...

Un poco tarde para arrepentirse, es verdad, cuando él había apoyado en buena parte esa política de asesinar a los diferentes en opinión creencias, capacidades... por eso dejó luego esa frase larga que termina diciendo "luego vinieron a por mí pero ya era demasiado tarde..."; el problema es que hoy día muchos siguen esperando a que sea demasiado tarde, a que les afecten a ellos personalmente las cosas para actuar...y ya entonces va a ser demasiado tarde ó esperemos que no, por lo pronto yo apoyo cualquier reivindicación justa y la de los Trabajadores que hoy día hacen Huelga como son los del Metro, pues merecen todo mi respeto, y la inmensa mayoría de los Españoles tendriamos que estar haciendo lo mismo porque tarde o temprano nos va a tocar todos/as, pero a ver ¿quién conciencia a los necios que aún son incapaces de verlo...?
Saludos