miércoles, 5 de mayo de 2010

DICEN QUE PATXI ES LEHENDAKARI

Ha trascurrido un año de gobierno socialista, del lehendakari López y nos es difícil ver al líder, de hecho nos es difícil ver nada. Quizás imágenes como la del “Vanity Fair” hayan servido para mostrarnos algo. Ustedes ya conocen el dicho: “Una imagen vale más que mil palabras”.
La foto en cuestión nos mostró a un Patxi López perdido en medio de un salón (de Ajuria Enea), en un sillón solo, junto a una chimenea apagada, vestido con traje y corbata, mirada perdida y un aparatito de música (i-Pod) con cascos.
Cuando miro la foto yo veo distancia, inhibición de los problemas, incluso soledad,.. todo menos al líder que proclamaba en el Parlamento una y otra vez que su interés estaba en la “Euskadi real”, y echaba en cara al resto de grupos, en cada primer pleno de Septiembre (comienzo del curso legislativo), el estar lejos de la realidad de los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi.
A estas alturas sólo hemos visto un pacto interesado con el PP, cuando en campaña lo negaron explícitamente, -pero sino ¿cómo hacerse con 25 escaños de 75 con Ajuria Enea?-, una actuación tardía y descoordinada de su Gobierno en el secuestro del Alakrana, más de lo mismo con respecto a la transferencia de políticas activas de empleo, … y sí, hemos visto desde el minuto cero a su consejero de interior, Rodolfo Ares, como el Atila de todo lo que se mueve, hasta el punto de ser considerado por algunos el lehendakari de facto, ya que Patxi López está en más de una ocasión “missing”.
Para rematarlo, hace unos días (13 de abril) tras la sentencia del caso Egunkaria, Patxi López, que nunca estuvo en ningún acto contra el cierre de dicho periódico, ni él ni el Partido Socialista como tal, y que afirmó en su momento que el juez parecía tener datos de la participación de dicho periódico en el entramado de ETA, y se lanza, precisamente él a afirmar: “El cierre de Egunkaria fue, sobre todo, un ataque contra la libertad de prensa y contra el propio Estado de Derecho, al utilizar la justicia como acompañamiento de una estrategia política muy determinada.”
Por honestidad, recordemos que en la manifestación que se realizó en Donostia, dos días después de la clausura del diario, por la Audiencia Nacional por su presunta vinculación con ETA hubo presencia socialista. El Diario Vasco la recogió así: “La movilización, una de las más numerosas celebradas en los últimos años en San Sebastián, contó con el apoyo del Gobierno Vasco y de todos los partidos vascos, salvo PP y PSE, aunque la parlamentaria socialista Gemma Zabaleta y los concejales de este partido en la capital donostiarra Ramón Etxezarreta y Ernesto Gasco participaron en la misma "a título personal".
Está bastante claro que el Sr López está un poco descompasado, y juega sin equipo, ni asesor, ni de gobierno. Así es muy difícil maquillar a alguien para que al menos parezca un lehendakari.

martes, 4 de mayo de 2010

¿POR QUE EN POLÍTICA?

Me han preguntado más de una vez por qué entré en política.

En parte por azar, no me lo había planteado nunca, es más sentía cierto escepticismo. Militaba en Ezker Batua, pero sólo era eso militante y en las elecciones generales del 2000 me propusieron como candidata al senado. En Alava, Ezker Batua y PSOE, fueron al senado conjuntamente. En las negociaciones previas conocí a Fernando Buesa y a Javier Rojo. Pocos días después de la presentación del acuerdo, en el Hotel Canciller Ayala, por parte de Fernando Buesa y de obtener mi primera foto política en un abrazo con el Secretario de los Socialistas Alaveses le asesinaron. En ese momento pensé en dejar la política porque tuve miedo.

En el funeral del Fernando Buesa, mientras recorría los metros de entrada, recibí por primera vez el insulto (luego me han insultado de otras formas) de a alguna gente congregada en torno a la Catedral Nueva de Vitoria, que nos grito ¿dónde tenéis el rabo y los cuernos?

Pero, fue en el funeral de Jorge, el escolta de Fernando Buesa, en San Vicente Arano, cuando saliendo del cementerio, la madre nos dijo: Haced algo, que no haya más muertos! cuando sentí que nos dejaban en nuestras manos la búsqueda de caminos hacia la paz y decidí echar para adelante.

En aquellas elecciones tuve muchos votos, (exactamente 37.732) pero aun así no salí elegida, y tras el paréntesis de 15 días de campaña, regresé a mi puesto de trabajo como Psicóloga del ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Un año después llegaban las Autonómicas y Javier Madrazo me planteó la posibilidad de optar al Parlamento, Ezker Batua berdeak me confirmó como candidata y los electores me dieron los votos para conseguir un escaño en el Parlamento Vasco. El 8 de Junio de 2001 fui proclamada Parlamentaria y Miembro de la Mesa de Parlamento Vasco y era, al mismo tiempo, casi una analfabeta en ese terreno.

Al comienzo de mi andadura en el Parlamento, un veterano del Partido Nacionalista Vasco, me hizo por primera vez esa pregunta. Le respondí que me preocupaba la justicia social, pero sobre todas las cosas quería contribuir a alcanzar la paz. Se rió de mis palabras y me dijo que si esa era mi pretensión iba a salir frustrada.

El asesinato de Fernando Buesa y de Jorge me habían impactado tanto que yo, defensora de la palabra, de la negociación, de la mediación, porque ese era mi instrumento de trabajo habitual, quería ponerlo todo al servicio de la paz para esta tierra.

Por esa razón, la larga gestación y el nacimiento de Ahotsak significó una de las tareas más importantes y gratificantes de mi actuación personal y política, y una reivindicación del hecho ser mujer.

En el trascurso de mi vida política y ahora fuera ya del status de cargo público, me han seguido preguntando cómo es que “alguien” como yo fue a parar a un sitio como ese, y siempre contesto más o menos lo mismo, porque hice una opción política desde la fe, porque me siento corresponsable en el hecho de alcanzar la paz y porque creo en la fuerza revolucionaria de la palabra.

He trabajado, negociado y defendido leyes y planes importantes, he participado durante ocho años en decenas y decenas de comisiones, he intervenido en los debates de todos los viernes, con temas de asuntos sociales, sanidad, educación, inmigración, cooperación,….y he sentido la impotencia de no haber podido hacer más.

En mi haber, miles de horas dedicadas a estudiar y preparar temas, asistir a actos institucionales, intervenciones públicas, debates, negociaciones,… pero no pude ver como se conquistaba la paz.

Entré en política siendo una analfabeta y regresé a eso que los políticos llaman el mundo real (aunque la inmensa mayoría no lo conocen), con un poquito de cultura política y con una adicción, el no poder dejar de lado la política, porque la vida para mi es política, la vida para mi es usar la palabra como arma para conseguir la utopía.

CALUMNIA, QUE ALGO QUEDA!

Hace unos meses haciendo compras en un outlet de las cercanías de Madrid, al pasar por la tienda de TOMMY HILFIGER, la amiga que me acompañaba me dijo: “Yo no entro ahí, es de un racista y un nazi”. No dije nada. Algo me sonaba que había oído, pero tampoco sabía situarlo. Después lo olvidé.
Hace tres días (1/05/2010) me llegó un e-mail que decía textualmente:


¡LEAN ESTA BARBARIDAD EN PLENO SIGLO XXI!!!!
El domingo 25 de Enero, se publico una información sobre TOMMY HILFIGER. A pesar de la globalización y de la rapidez en las comunicaciones, seguimos estando atrasados, si no, lean la siguiente anécdota:
Oprah Winfrey en uno de sus programas más recientes, entrevisto a Tommy Hilfiger, el diseñador de la ropa que lleva su nombre.
En el show, Oprah le pregunta si de verdad él había hecho el siguiente comentario:
'Si yo hubiera sabido que los negros americanos, los judíos, los latinos: Españoles, Venezolanos, Cubanos, los Argentinos, Chilenos, Mexicanos, Bolivianos, Peruanos y los asiáticos comprarían mi ropa, no la hubiese diseñado tan buena. Desearía que ese tipo gente no comprara mi ropa, pues está hecha para gente caucásica, de clase alta... y desearía dársela mejor a los cerdos…'
Ante la pregunta de Winfrey de si él había hecho tan cruda afirmación, Hilfiger respondió con un simple y escueto: SI.
También admitió su odio por los judíos y su admiración por Hitler. Inmediatamente después, Oprah le exigió que abandonara su show.
Nuestra sugerencia: Vamos a darle lo que él ha pedido. No compremos su ropa, de tal manera que siga lucrándose de nosotros y que su fábrica se vaya a pique y que no le permita a él mismo pagar los ridículos precios que le pone a sus trapos. (¿?)
Por favor, envía este mensaje a todas las personas que pudieran estar haciéndole la fortuna a una persona que fomenta el odio, la discriminación, el racismo entre otros. Simplemente no compremos sus creaciones, hagamos de este correo una cadena, que no se quede un latino sin leer y reenviar este email, demostrémosle a este individuo de lo que somos capaces los latinos.... los judíos... los africanos...españoles y todo ser humano con dos dedos de frente.
Un saludo a todos
Si algo me llamaba la atención era que lo que se estaba planteando era ilógico hablando de un “comerciante”. Por un lado de ser cierto cabían varias hipótesis:
-Que estuviera loco y suficientemente forrado, como para no importarle ir por ahí diciendo tales cosas.
-Que fuera tan coherente con su pensamiento como para poner en riesgo su empresa, algo bastante impropio de un “fenicio”, que ya se sabe que, tradicionalmente, no tiene ni ideología política, ni religión, ni patria…ni nada de nada porque lo que cuenta es la ganancia.
Por tanto que era Tom Hilfiger un ¿loco ó un loco?
Según me llegó el e-mail, entré en google, (es una costumbre que me ha quedado de la etapa política, la de intentar contrastar la información) metí el nombre, y un video de youtube llamó mi atención:

Desde el 22 de mayo de 2002, hay un artículo agregado, con el mismo texto que  me llegó por e-mail, al que se añade lo siguiente:
“Oprah Winfrey ha expresado en su sitio web que esa escena jamás sucedió, que Hilfiger nunca concurrió a su programa y que ella nunca lo entrevistó.
Tommy Hilfiger, por su parte, además de negar totalmente esos dichos, mantiene en su sitio web una página con enlaces a distintos sitios de hoaxes, diarios y otras organizaciones donde se da cuenta de que el mensaje es falso”
Curioso, el programa reciente al que hace referencia es de hace más de 8 años, y después de ese tiempo me llega a mí el e-mail y a otra mucha gente supongo, pareciendo actual, y también tengo claro que a mi amiga algo le llegó hace tiempo.
Quizás, el tal Thomas, piense muchas cosas, entre ellas que desearía que su ropa fuera para blancos de clase, quizás, o quizás le importe bien poco, con tal de que se compre. Lo que queda claro en el video es que no dijo lo que dijeron que dijo en el show de Oprah Winfrey (que por cierto es afroamericana), pero que cuando se lanza una calumnia, algo queda, porque como mi amiga otra gente seguro que no ha vuelto a entrar en una de sus tiendas.
Me parece evidente que alguien le quiere mal a Thommy, la cuestión es que en la vida todos y todas nosotras podemos ser Thommys, que cayéndole mal a alguien pueden hacerte un hijo de madera o podemos ser quienes con nuestra ligereza hagamos a alguien uno.

Solo una advertencia, por favor, seamos responsables de lo que digamos sobre los demás, sobre todo cuando sea un “me dijo alguien que se lo contó su primo, que es amigo de…”

sábado, 24 de abril de 2010

CUMPLIR EL DERECHO O HACER JUSTICIA

Mientras en el Parlamento Vasco se celebraba el XXX aniversario, yo estaba en una entrevista con una adolescente “emo”. Como el resto de los miembros de las Mesas de esa Institución a lo largo de estos últimos 30 años, yo estaba invitada. No acudí. Cada uno de los miembros que no estuvieron presentes, lo hicieron por alguna razón. Yo lo hice por dos: en primer lugar, porque tengo un trabajo que, igual que al resto de trabajadoras y trabajadores por cuenta ajena, no me permite irme a un acto, salvo que solicite un día de vacaciones, y por otro, sentía que era paradójico “volver” de invitada cuando había salido “expulsada”, y no me había ido ni por propia voluntad, ni porque los ciudadanos lo decidieran. Hace año y medio, la Presidencia del Parlamento ejecutó la sentencia de inhabilitación ordenada por el Supremo. De esta manera perdí mi escaño, porque un tribunal se tomó la revancha ayudado por “Manos limpias”.
Ante la ausencia de Juan Maria Atutxa y de su explicación en carta a los medios, se han dado una serie de reacciones algunas esperables viniendo de quienes viven, pero de todas ella a mí me gustaría entender el propósito y el alcance de lo que a dicho Jesús Eguiguren (PSOE) con la siguiente frase: “…pero también en la vida hay que tener claro que una cosa es hacer cumplir el derecho y otra cosa es hacer Justicia", quiero entender que alude a que con nosotros (Juan Maria Atutxa, Gorka Knörr y yo misma) se “cumplió el derecho”, no que se hizo justicia. Peor me lo pone, porque le puedo asegurar que con los vaivenes interpretativos de los mismos jueces ante casos similares, eso de cumplir el derecho me parece una ironía.
¿Quieren que se lo demuestre? Sigan leyendo.
El Tribunal Supremo, en una sentencia del 18 de febrero de 2008, estableció la doctrina Botín. Básicamente se resume en que si el fiscal no acusa y tampoco lo hace la acusación popular, no se puede abrir juicio oral, lo que eximió al presidente del Banco de Santander de sentarse en el banquillo. Posteriormente vino la sentencia del caso Atutxa, donde también se personaba Manos Limpias. En esta ocasión, el Supremo reinterpretó su propia doctrina asegurando que en aquellos casos donde no hay un perjudicado concreto, sí se puede abrir juicio oral. Sin embargo, Varela estuvo en contra y emitió un voto particular. La sentencia está recurrida ante el Tribunal Constitucional.
En efecto, el magistrado Luciano Varela emitió un voto particular al entender que el proceso contra Atutxa, Knörr y Bilbao, debía archivarse por la ausencia de acusación particular –reservada a las víctimas directas de los presuntos delitos-. El propio Varela respaldó estos argumentos en 2007, con el caso Botín, que finalmente se archivó por ello. Y, sin embargo, el año pasado ese mismo juez validó la acusación popular de Manos Limpias contra Garzón.
Es más, este mismo juez, Luciano Varela, que ahora instruye la causa contra Baltasar Garzón por su investigación de los crímenes de la guerra y del franquismo, y que sí ve indicios de este delito -que consiste en dictar resoluciones injustas a sabiendas de que lo son- en la actuación de su colega de la Audiencia Nacional, no los vio en el caso del juez Francisco Javier Urquía, aliado del cerebro de la trama Malaya, que dictó un auto para favorecer a Juan Antonio Roca a cambio de dinero.
Si el derecho es tan interpretativo que depende del viento que sople, y se adapta como la plastilina a los intereses del poder de turno, o a los sentimientos personales de un juez, me pregunto, ¿en qué lugar queda la justicia?
A estas alturas, lo que tengo claro es que fui “ilegalizada” de facto para presentarme a las últimas elecciones, por no prestarme a una vulgar “representación”, porque la orden del Supremo sólo era eso. Era demostración de fuerza, de intromisión. Se ha dicho que nosotros echábamos un pulso al Supremo. No, el pulso lo echo el Supremo a la Cámara Vasca.
Se ha mentido tanto, que lejos queda la verdad de aquella “orden”. El Supremo ordenaba una “disolución”, que los medios de comunicación y los representantes del Partido Popular y Partido Socialista se encargaron de “traducir” interesadamente como “desaparición de la voz de ETA” en el Parlamento. Mentían a los ciudadanos y en algunos casos se llegaron ellos mismos a creer sus mentiras.
La orden de disolución de Euskal Herritarrok o Sozialista Abertzaleak sólo significaba, que el grupo parlamentario de la izquierda abertzale pasaba al grupo mixto, sus miembros conservaban los mismos derechos de participación en la Cámara que el resto de los parlamentarios.
¿Cuáles eran los efectos prácticos de aquella disolución? En el caso de SA, la pérdida de 3 minutos de 10 de una intervención normal, y el 30% de las remuneraciones económicas por grupo. Eso era lo que la orden restaba a ese grupo parlamentario, porque disolución no es sinónimo de desaparición, como algunos quisieron hacer creer a la opinión pública. Intactas quedaban sus remuneraciones personales, la asignación por escaño, y su participación de 7 minutos en todas y cada una de las iniciativas que se debatiesen en el Parlamento.
¿Saben ustedes a quién en la práctica, dañaba la orden? A Ezker Batua berdeak, el pagano una vez más de la Ley.
De hecho era Ezker Batua berdeak quién con la orden, desaparecía como grupo del Parlamento, porque le dejaban 3 minutos por intervención y le recortaban su asignación en un 70%. Eso no interesaba que se supiera, esa parte de la historia se silenció.
Me han llamado delincuente, me han acusado de dar voz a los terroristas, me han inhabilitado y multado, me han inscripto en el registro de penados y rebeldes,… Ahora, el Señor Eguiguren, -Presidente del grupo parlamentario socialista en el Parlamento Vasco-, dice algo asi como que o se cumplió el derecho o que se hizo justicia.
A estas alturas ¿piensan que yo puedo creen en lo uno o en lo otro?
Ayer, en mi trabajo, durante la entrevista a la que he hecho referencia al comienzo, intentando ayudar a una adolescente confusa y a su familia, les puedo asegurar que me sentí bastante más útil, que habiendo ido a hacer el paripé a la “casa de todos los vascos” como la denomina la Sra. Mendia y, no malgasté un día de vacaciones.